Working Hard

Fotografía de Wurz

Dicen que algunos tienen más fortuna que otros a la hora de conseguir sus objetivos, sin embargo yo creo que la fortuna existe pero la mayoría de las veces uno tiene que buscarla.

Recuerdo mi primer trabajo de becario, mal pagado, muchas horas y mucho trabajo. Pese a los inconvenientes desde un principio intenté dar lo máximo de mí, aprender y lograr los objetivos que me marcaban e incluso la mayoría de veces más de la cuenta.

Esta actitud dió lugar, tras el fin del contrato de prácticas, a que la empresa quisiera contratarme fijo con una muy buena oferta y que, ademaś, otras empresas (clientes de la empresa en la que estaba de becario) se interesaran por mí.

Muchos me dijeron que tenía mucha suerte por esto, pero yo pensaba y pienso que no es suerte, sino más bien la consecuencia a una actitud comprometida con el trabajo.

Mientras alguno se dedicaría simplemente a esperar que llegara la hora de acabar de trabajar y volver a casa y de esperar que llegara el fin de mes para cobrar, yo preferí dedicarme a aprender, a trabajar y a mostrar mis aptitudes y saber hasta donde podía llegar.

En una interesante conversación con un buen amigo, Óscar del Río, me alegró saber que a él le había ocurrido lo mismo. El hecho de darlo todo en aquello que realizaba le propició el poder alcanzar sus objetivos.

¿Y por qué cuento esto? Porque creo que es un buen ejemplo de que la actitud tanto en el trabajo como en la vida es el factor verdaderamente fundamental, si uno quiere llegar a conseguir sus metas. Quedarse esperando a que pase algo y hacer siempre lo justo y necesario, tachando tareas sin más lleva simplemente a no conseguir nada. Y lo peor de todo, luego quedarse quejándose de que el vecino tiene suerte por aquello y por lo otro.

En definitiva, hay que intentar dar lo máximo de nosotros mismos, intentar superarse con cada pequeño detalle un poco más. Si uno realmente desea conseguir algo lo puede conseguir, todo es cuestión de actitud.

8 comentarios en “Todo es cuestión de actitud”

  1. Jose F. dice:

    Totalmente cierto Juan. Aquí te dejo con un experimento curioso al respecto de lo que nuestra actitud puede condicionarnos Nuestra actitud afecta al resultado.

    Salu2

  2. Información Bitacoras.com…

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  3. luis jones dice:

    Totalmente de acuerdo, no hay más que decir. Es una constante en mi vida, llendo bien las cosas o no tan bien como ahora. La actitud, es la diferencia entre muchos, entre lograrlo y quedarse en el camino.
    Gracias.

    Luis

  4. Dani dice:

    Totalmente de acuerdo, incluso en temas tan insignificantes como podría ser… ¿aprender un idioma? 😉

  5. @Dani También podría aplicarse, siempre que lo tengamos como objetivo importante a cumplir… y tengamos tiempo. Espero que fuera bien el examen!! :)

    @Jose F. @luis jones por supuesto, nuestra actitud afecta al resultado y además se convierte en nuestro elemento diferenciador frente a otras personas

  6. Estoy de acuerdo con lo que decís aunque, también es cierto, que es más fácil cuando trabajas en algo que realmente te gusta.
    La actitud positiva para lograr desarrollar tu trabajo en el ámbito en el que te sientas feliz, es otra forma de hablar de lo mismo.
    Como bien dices, quedarse quejándose de un trabajo que no gusta y envidiando al vecino es una mala opción. Hay que luchar para conseguir estar donde queremos y creo que para eso nunca es demasiado tarde. :)

  7. Con la actitud al final se consigue llegar a un trabajo que te gusta o hacer del que no te gusta algo más llevadero.

    Como decía un filósofo Chino: “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”

  8. […] mí, tal y como escribí hace tiempo en un post, todo es cuestión de actitud. Para emprender hay que tener ganas y dejar de lado aquellas cosas que nos bloquean o nos hacen […]

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